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Nilo Casares
Sobre NN-RED // 10 de Agosto 2006
En España estamos a punto de aprobar una ley para la reparación
de las víctimas de nuestra guerra civil y eliminar símbolos franquistas,
imagino que todo se debe a la presión de nuestras asociaciones para
la recuperación de la memoria histórica, sobre todo desde la entrada
del nuevo siglo, empeñadas, con muchísimo dolor y mayor respeto,
en la exhumación de cadáveres de fosas comunes cuyo emplazamiento
estaba en boca de todos y era ignorado por los distintivos habituales
con que nos damos sepultura. Para una mayor información sobre esta
labor de identificación de cadáveres recomiendo visitar http://www.memoriahistorica.org/ donde uno podrá tener conocimiento de primera mano.
La noticia en la prensa, sobre esta discusión que redundará en
una ley que no dejará satisfecho a nadie, me trajo a la memoria
una iniciativa del pasado marzo que promovía una acción colectiva
en Red consistente en rescatar la identidad de los muchos desaparecidos
en ese país con la dictadura militar, entre 1976 y 1983. La historia
es conocida por lo que no voy a abundar en ella, como tampoco en
la impunidad con que sus responsables siguen viviendo y el desajuste
social que todo esto produce, así que me limitaré a describir una
iniciativa que no buscaba más que dar nueva vida y palabra a una
multitud de personas que sigue en paradero desconocido, todos sospechamos
que muertos, desde entonces. La acción, que podrá parecer pueril,
sólo trata de mantener viva la memoria de los que fueron a través
de una extraña virtud de la red, revivir las cosas en otro estado
muy distinto al físico, muchas veces al oficial, porque el mundo
digital tiene esa capacidad innegable de alumbrar nuevos mundos
y situaciones que nos creemos con suma facilidad sobre todo porque
no nos paramos, muchas veces, o casi nunca, a poner en cuestión
lo que ocurre ante nuestros ojos en la pantalla, porque aparece
ante nuestros ojos y todavía vivimos en ese error, que arrastramos
de uno de los primeros apóstoles, de dar por ciertas las cosas de
que somos testigos, como si lo que discurriese ante nuestros ojos
no pudiera ser ficción, en cualquiera de sus estados, y máxime cuando
nos encontramos ante la capacidad emuladora de realidades que posee
lo digital.
Pues bien, valiéndose de esta capacidad indudable, entre el 24
y 31 del pasado marzo (aunque se prolongará durante este año y el
próximo), Ciro Múseres activó NN Red (http://nn-red.museres-ciro.com.ar),
una acción colectiva de una sencillez pasmosa y
una fuerza desgarradora. La iniciativa se plantea como un acto de
experiencia conjunta que convoca durante unos días a los usuarios
de mensajería instantánea (vulgo msn) a que modifiquen su imagen
de contacto y su nombre (nick) de identificación para adquirir la
imagen de una persona desaparecida durante la última dictadura militar
argentina.
Cuando entramos en el sitio se nos invita a reflexionar sobre lo
ocurrido, ya que convertimos un medio banal, el de la mensajería
instantánea que parece servir sólo para hablar del tiempo como cuando
te subes en el ascensor con uno de tus vecinos, y convertirte en
un usuario activo que, tal vez por apropiación, no sé si indebida,
de una identidad ajena, hable por su boca, con lo que la cháchara
acostumbrada se vuelve reflexión sobre una actualidad inconclusa
y que exige revisión. Por su simplicidad es de ese tipo de acciones
que impactan y, traídas a mi realidad más cercana, me llevan a esperar
la siguiente convocatoria para adoptar la identidad de Federico
Borrell en el Cerro Muriano, que aunque no es un desaparecido,
sí que es un perdedor anónimo del que sólo sabíamos que vivía en
una foto de Robert Capa como miliciano anarquista muerto en combate.
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